¿Mucho Estrés En El Trabajo? Cuidado, Te Puede Causar Un Infarto

Por Maricarmen Grisolía | Vivir sano y feliz

Sep 04

Investigadores españoles han estudiado cómo el estrés laboral afecta la salud cardiovascular. Los resultados, publicados en el Scandinavian Journal of Public Health, vinculan esta situación a la dislipidemia, un trastorno que altera los niveles de lípidos y colesterol en la sangre.

Los expertos han estado diciendo durante años que el estrés emocional está relacionado con el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, como consecuencia de hábitos poco saludables como fumar, una dieta inadecuada o llevar una vida sedentaria, entre otros factores.

Ahora, un estudio realizado por la Sociedad de Prevención de Ibermutuamur, en colaboración con expertos del Hospital Virgen de la Victoria (Málaga) y la Universidad de Santiago de Compostela, analiza la relación entre el estrés laboral y los diferentes parámetros asociados a cómo se metabolizan los ácidos grasos en el cuerpo.

Los trabajadores que declararon que habían experimentado dificultades para hacer frente a su puesto de trabajo durante los últimos doce meses tuvieron un riesgo mayor de padecer dislipidemia.

dijo Carlos Catalina, psicóloga clínica y experta en estrés relacionado con el trabajo.

La dislipidemia es un trastorno metabólico que se puede manifestar en un aumento en el colesterol total, las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y los triglicéridos, además de una disminución de las lipoproteínas de alta densidad (HDL).

En concreto, los trabajadores con estrés laboral eran más propensos a sufrir de niveles anormalmente altos de colesterol LDL (el llamado colesterol “malo”), excesivamente bajos niveles de colesterol HDL (el colesterol “bueno”) y mayor probabilidad de obstrucción de las arterias.

Referencia:
C. Catalina-Romero, E. Calvo, M. A. Sanchez-Chaparro, P. Valdivielso, J. C. Sainz, M. Cabrera, A. Gonzalez-Quintela, J. Roman. The relationship between job stress and dyslipidemia. Scandinavian Journal of Public Health, 2013; 41 (2): 142.
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