Por qué hacer comidas trampa para adelgazar es un error

Por qué hacer “comidas trampa” o “cheat meals” es un error

Por Maricarmen Grisolía - PhD, Dietista-Nutricionista y Coach Nutricional Certificada

Feb 25

Noviembre de 2010. Angel y yo llevábamos como 3 meses enteros en nuestra nueva "dieta saludable", siendo 100% estrictos y sin probar nada ni levemente pecaminoso.

Llegó a mis manos la información de un llamado "cheat day". Un día en que podía hacer "comidas trampa" y "saltarme" la dieta comiendo lo que me diera la gana. ¿Lo mejor? Esta técnica "aceleraba el metabolismo", por lo que era ideal si quería adelgazar. ¡BINGO!

Hacía tiempísimo que no olíamos siquiera un pan, mucho menos croissants, chocolate, hamburguesas o pizza. Cero absoluto de comida chatarra​. Así que la idea de hacer comidas trampa cayó como del cielo​.

¡Estábamos locos por comernos toda fuente de azúcar y de harina que se nos atravesara!

Era una alegría total saber que íbamos a poder comer lo que quisiéramos, en las cantidades que quisiéramos y a la hora que quisiéramos​... 🤤

comida trampa

Y eso fue exactamente lo que hicimos

​En nuestro primer día trampa comimos:

  • De desayuno, croissants con huevos revueltos y croissants con nutella (todo en plural).
  • De almuerzo nos fuimos a McDonalds y pedimos combo grande con postre doble (sundae + brownie) 🙈
  • Luego nos fuimos al cine, y de merienda comimos un tarro sin fondo de popcorn y una dona (cada uno).
  • De cena, aunque ya no podíamos con nuestra alma, nos fuimos a un buffet libre de comida china donde comimos cuanta fritura y arroz pudimos agarrar (springrolls, arroz cantonés, fideos, cerdo agridulce, pollo teriyaki, makis...), y luego más helado de postre (3 sabores diferentes), con fruta y chocolate.

Lo recuerdo vívidamente...

​Tuvimos que esperar sentados en el restaurant chino como 30 minutos antes de podernos levantar de la silla. Casi nos sacan porque ya iban a cerrar.

No sé cómo nos arrastramos hasta la parada de bus, que quedaba a una cuadra y media. El bus iba a tardar unos 20 minutos en llegar.

Fueron 20 L-A-R-G-O-S minutos...

No había dónde sentarse, y no sabíamos si era peor quedarnos de pie o tirarnos al piso mientras esperábamos. El estómago nos dolía horrible. Teníamos la visión nublada. La cabeza nos daba vueltas.

comidas trampas comi demasiado

Honestamente creo que estuvimos a punto de colapsar. No sé cómo pero ninguno de los dos se desmayó, así que cuando finalmente llegó el bus pudimos montarnos y volver a casa. ​

No hubo purga, pero tuvimos que esperar unas 2 horas hasta podernos acostar, y ​al día siguiente lo único que nos pasaba por la garganta era agua​.

​De vuelta al día de hoy

Luego de la terrífica experiencia, sí que seguimos aplicando el día trampa pero ya sin desesperación y sin abusar con las cantidades.​

Sin embargo, con los años, fuimos madurando y entendimos que nada de esto era necesario ni útil y que, más bien, era contraproducente - incluso si lo haces de forma "controlada".

​Por eso en el ​episodio de MND TV de hoy ​te voy a c​ompartir:

  • 1
    Las 3 razones principales por las que NO te recomiendo hacer comidas trampa para adelgazar (incluso si son controladas​).
  • 2
    Qué debes hacer si quieres comerte ese tipo de comidas "no saludables"​.
  • 3
    Algunos consejos extra para que disminuyas el daño que este tipo de comidas pueden tener en tu metabolismo y tu cuerpo.

Por qué hacer comidas trampa para adelgazar es una idea terrible #noalcheatday

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Por qué hacer comidas trampa para adelgazar es una mala idea

3 Razones por las que no tiene sentido hacer comidas trampa

Como viste en el video, a pesar de que se cree que estas comidas trampa (o días trampa) tienen un beneficio para perder peso, en realidad no lo es así y estas son las 3 razones por las que no te las recomiendo: 

1. Las comidas trampa producen inflamación en el cuerpo

Cuando consumes este tipo de comidas altas en calorías, tu cuerpo se comporta como si tuvieras una infección bacteriana, como si algo te estuviera atacando, lo cual es muy preocupante porque si no tienes una enfermedad, tu sistema no debería estar respondiendo de esta manera.

Esto se refleja en el día a día con problemas como aumento del cansancio, dolores articulares, cambios en el humor, dificultad para controlarte, ansiedad, estrés, etc.

Y lo peor es que el efecto que creas con esa comida trampa no dura 24 horas, podría extenderse hasta el resto de la semana. #nogracias

2. Las comidas trampa perpetúan tu mentalidad de dieta

Al apegarte a un sistema de tener comidas trampa al final de la semana (por ejemplo), lo que haces es ver a esa comida como una recompensa y a la comida saludable del resto de la semana como un castigo que tienes que sufrir.

¿Ves lo que está mal aquí?

Comer saludable no debería ser una tortura, debería ser algo que tú disfrutes, que hagas de manera normal en tu día a día.

Este ciclo malsano de castigo-recompensa es algo de lo que debes salir si quieres llevar un estilo de vida sano y feliz donde te sientas a gusto con lo que comes para que no sientas necesidad de ir a buscar cosas "malas" cuando no deberías tenerlas.

​Comer #saludable no debería ser una tortura, debería ser algo que tú disfrutes, que hagas de manera normal en tu día a día

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3. Las comidas trampa producen descontrol

Si eres una de esas personas que no pueden "comerse sólo una", es preferible evitar la idea de tener una comida o un día en donde tienes permiso de comerte lo que quieras.

Es como si pusieras en un bar a una persona que quiere salir del alcoholismo o a un niño solo en una tienda de dulces. Es como meterte en la boca del lobo.

Y como sabes que NO es cierta esa excusa de que las comidas trampa aceleran el metabolismo, no tienes por qué ponerte en situaciones donde puedas llegar a perder el control.

Cómo disfrutar de las "comidas no saludables" con el menor daño posible

Con todo esto que te he dicho, no significa que no puedas comer este tipo de comidas "no saludables" porque ya sabemos que habrán fiestas, cumpleaños y ocasiones especiales de las que no podrás escapar (y seguro que las vas a querer disfrutar).

Así que aquí te van mis 3 recomendaciones para que cuando decidas comer este tipo de comidas altas en calorías, sufras el menor daño posible:

  • Saborea (muchísimo) la comida. Pon a jugar tus 5 sentidos y disfruta de ese momento, porque si es algo que te gusta, debes disfrutarlo. Te vas a sentir mucho mejor y te ayudará a controlarte en ese momento.
  • Come lentamente, poco a poco, mientras más te dure el alimento mucho mejor. No se trata de limitarte sino de disfrutarlo y ayudarte a que te sacie más.
  • Come sin culpabilidad. No debes tener prohibiciones ni impedir que consumas ciertos alimentos. Decides que se dio la oportunidad, lo disfrutas y listo. Es normal que todos comamos este tipo de comidas y no tienes por qué sentirte culpable.

Aquí los estudios...

  • Hacer comidas trampa no te hace más feliz, más bien al contrario: la comida chatarra y los alimentos ricos en carbohidratos refinados (cosas hechas con harinas, azúcares, frituras...) aumentan el riesgo de depresión1
  • La comida chatarra hace que tu sistema inmune esté a la defensiva, y este efecto dura incluso luego de que has vuelto a una alimentación saludable ya que modifica la forma en que se empaca la información genética dentro de las células2. Para personas que tienen problemas autoinmunes, como acné, intestino irritable, hipotiroidismo, etc., esto puede tener efectos negativos bastante desagradables, debido a la respuesta inflamatoria aguda que provoca la comida chatarra.
  • ​Incluso si no comes comida chatarra a diario, sino solo los fines de semana por ejemplo​, puede haber efectos negativos igualitos que si comieras comida chatarra de forma regular a lo largo de la semana. Es decir, tu "dieta sana" de entre semana no te serviría de ​mucho. En un estudio3 con animales se observó que los que comen comida chatarra solo durante el fin de semana terminan engordando, con niveles de leptina (la hormona que controla la grasa corporal) y con una flora intestinal que se parecía a la de animales que comían comida chatarra a diario.
  • Hacer comidas trampa no te ayudará a adelgazar más rápidamente, todo lo contrario. Si tiendes a perder el control con las comidas y sigues consolidando este ciclo haciendo comidas trampa, tus esfuerzos por adelgazar el resto del tiempo te darán resultados muy pobres. Los pacientes con sobrepeso u obesidad que están haciendo esfuerzos por adelgazar y sufren episodios de comilonas o atracones (binge eating) solo consiguen bajar la mitad que los que no se dan comilonas (o que quizás lo hacían antes pero dejan de hacerlo)4.
  • Y si no se trata de un atracón como tal, sino de una comida trampa "controlada", igual va mal para tu cuerpo. Una sola comida trampa (rica en azúcares y grasas): modifica la forma de los glóbulos rojos, hace que los vasos sanguíneos no se puedan relajar fácilmente y produce una respuesta inmune equivalente a la de una infección5. Además, una sola comida chatarra empeora los biomarcadores de las personas con síndrome metabólico6: peor manejo del azúcar, peor manejo de las grasas, y mayor inflamación.​

En resumen, si haces comidas trampa puede que a la larga el efecto negativo sea mucho mayor que el placer inmediato que te producen estas comidas. ¿Realmente vale la pena?

​Hacer comidas trampa o "cheat meals" no ayuda a adelgazar más rápidamente, todo lo contrario

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Mis últimas recomendaciones sobre las comidas trampa o días trampa

No confundas "comida trampa" con un refeed (recarga) o con un ciclado de carbohidratos. Estas son estrategias usadas en el mundo del fitness para personas que quieren ganar masa muscular "limpia" (aumentar masa muscular sin ganar demasiada masa grasa).

​Las recargas son en carbohidratos, no en comida chatarra. De manera que no son comidas trampa como tal, sino días altos en carbohidratos que se utilizan de forma estratégica para propiciar la ganancia o el mantenimiento de la masa muscular dentro de una dieta baja en carbohidratos orientada a perder grasa. No son una vía de escape psicológico ni una excusa para comer cosas "prohibidas".

​También ha habido estudios con otras opciones que dan buen resultado en el corto plazo: "hacer dieta" 4 días a la semana y ser flexible 3 días, alternar 2 semanas de dieta estricta y dos semanas de alimentación normal, etc.

En estos casos la gente alterna entre "estoy a dieta" y "soy libre", y eso hace que sean constantes cuando "están a dieta", por lo que logran bajar de peso. Pero luego viene el rebote, por supuesto.

​Mi recomendación es ​NO hacer dieta

No tener esta alternancia entre estricto y libre. Sino encontrar una forma de alimentarte normalmente que sea lo suficiente saludable como para que te dé resultados poco a poco. Resultados lentos, pero que no se revierten.

¿No es eso más inteligente que seguir con el yoyo eterno? Yo creo que sí 🙂

​En vez de hacer dieta y días trampa, encuentra una forma de alimentarte que sea lo suficientemente sana como para darte resultados sin restringirte #seinteligente

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Y ahora te toca el turno a ti

Déjame un comentario más abajo y cuéntame:

  • 1
    ¿Has probado hacer comidas trampa o días trampa para adelgazar? ¿Cómo fue tu experiencia: positiva o negativa?
  • 3
    ¿​Qué opinas de las comidas trampa después de lo que ​te he contado?

Nos leemos la próxima semana con otro artículo acá en el blog, y nos vemos a final de mes en el próximo episodio de MND TV (manténte pendiente por tu correo electrónico y no olvides seguirme por mi canal de YouTube y por las demás redes sociales).


¿Te gustaría que responda tus dudas en alguno de mis episodios de MND TV? Puedes dejarme tu pregunta aquí.

  • Rogelio dice:

    Hola Maricármen
    Nunca he usado las comidas trampa, porque mis variaciones de peso se debian a que por temporadas (a veces 1 año), comia lo que me gustaba (comida normal y carbohidratos fuertes de manera casi regular, en ese periodo tenía cortos periodos de moderación. Poquito a poquito aumentaba de peso y así pasaba de 63, 64 kilos a 74 , 75 kilos. A esta altura ya sentía el peso y sus efectos. Me cansaba mas fácil, subía escaleras con dificultad, era mas difícil agacharme y me agitaba cuando realizaba esfuerzos continuos y lo mas molesto, cuando estaba durmiendo tenía pesadillas y despertaba con el corazón acelerado. Mi estatura era 1.67 m. Así que no andaba muy fuera de lo nomal. Sin embargo me molestaban mucho las limitaciones que sufría. En ese punto de 75 kilos decidía corregir mis problemas y me ponía a dieta. Simplemente eliminaba los carbohidratos fuertes y si ingería algunos, principalmente los de bajo contenido de azúcar y esporádicamente alguno de los que mas me gustaban. De esa forma, bajaba entre 12 y 15 kilos en un periodo corto de entre 5 y 6 meses. Tenía mucha facilidad para bajar de peso. Posiblemente porque siempre he sido inquieto. No me siento cómodo estando quieto por mucho rato y además siempre me ha gustado hacer ejercicio regularmente y cuando entraba en período de bajada de peso, incrementaba poco a poco la cantidad de ejercicio o esfuerzo en el ejercicio y caminaba mas. Nunca he seguido dietas de las que se encuentran por doquier. Sobre la marcha me enteré que era malo ese tipo de fluctuaciones en peso, así que que cuidé un poco el rango de fluctuación de mi peso. Actualmente con la alimentación orientada a lo alcalino, la suspensión o reducción a rangos moderados la ingestión de carbohidratos fuertes, eliminar todo lo empacado o embotellado, o enlatado que pudiera contener conservadores, dejar fuera la comida chatarra, todo lo que anuncian como bajo en calorias o grasas, el jamón y similares, el trigo y sus derivados, la soya, en nuestro caso el arroz lo evitamos todo lo posible. Como endulzante usamos Stevia en su presentación de hojitas secas que yo licúo y algunos detalles mas. También tomamos en cuenta lo malos que son casi todos los aceites, por ser tratados a muy altos niveles de calentamiento en el proceso de producción.Todo eso y el ejercicio, nos mantienen estables en peso y condición física. Siempre me extiendo cuando escribo comentarios.
    Rogelio

  • Dora Rodriguez dice:

    Gracias no sabia nada de la comida trampa como tu lo planteaste no tenia idea sobre eso me encantan tus enseñanzas me hacen ver la comida de forma diferente

  • Antoine dice:

    Hola desde Cuba, de veras que desde que comencé a leer las publicaciones me ha ayudado mucho en el tema del control y de la manera inteligente de llevar una dieta sana, asi que… Por qué habría de romperla en algún momento cuando me siento tan bien como voy? Realmente no soy de los que disfruto la comida en sí, yo más bien engullo la comida jajaja… no me costó trabajo a adaptarme a una nueva filosofía de alimentación y es lo máximo… Muchas gracias Maricarmen

  • Taivi dice:

    Hola Maricarmen, me encanta el video.! Yo reconozco que he hecho lo del día trampa, vamos era como la tierra prometida de las dietas, me sacrifico seis días y el séptimo recompensa al sacrificio. En mi caso desastre absoluto, me descompensada tanto internamente que me pasaba tres días intentando volver a mi alimentación normal y pasándolo mal. Es que no es natural… Además que lista eres con los consejos que das, cuando he intentado saborear muchas de las chatarras que he comido (por ejemplo unos donetes) , me doy cuenta que el sabor no me parece nada bueno y encima se puede notar el azúcar en el chocolate… Vamos nada agradable, pero claro, si lo engulles (lo que he hecho el 99% de las veces) ni te das cuenta y aun quieres más. Esa es la verdadera trampa… Lo dicho, gracias

    • Gracias por contar tu experiencia Taivi! Te entiendo perfectamente y este video y artículo los hice pensando en casos como el tuyo. Qué bueno que puedo ayudarte! Y viste qué interesante lo que estás descubriendo al saborear esas comidas que parecen tan ricas. Felicidades por haber decidido hacer algo bueno por ti!

  • Lali dice:

    Yo creo que una `dieta” flexible permite mas adherencia, me refiero a un 90 de comida saludable permitiéndote algún capricho por ejemplo cuando sales con amigos. No debe limitarte la vida social…Tu lo explicas muy bien cuando dices que no debemos “prohibirnos” alimentos pero tampoco perder el foco de lo que queremos.

    • Exactamente Lali! A mí lo único que no me gusta de la “dieta flexible” (la IIFYM) es que el enfoque está muy orientado a los macros y las calorías, lo saludable de las elecciones es menos importante: todo entra siempre y cuando mantengas tus macros y calorías.

      Lo que yo defiendo es una alimentación que es en primer lugar saludable (y esto va por las elecciones de alimentos e ingredientes) y que, al mismo tiempo, te produzca placer y felicidad; y ya en segundo lugar permitirte la flexibilidad de comer cosas no saludables a veces en función de factores que sean importantes para ti (más que todo la parte social o laboral, que es lo que suele intervenir).

      Como tú dices, el nivel de flexibilidad variará según como yo quiera en función de mis objetivos y lo que es importante para mí en mi vida en este momento. Coincidimos en ello 🙂

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